domingo, 23 de junio de 2013
Publicado el 21/06/2013 : FER LE MORE
Mientras la pobreza, la injusticia y la evidente desigualdad persistan en nuestro Mexico, nadie podrá realmente descansar. Nunca olvidaremos cómo millones de personas en todo Mexico se han unido a nosotros en solidaridad para luchar contra la injusticia de nuestra opresión, desde aquella noche del 2 de julio. Esos esfuerzos no han sido en vano y ahora podemos estar aquí y sumarnos a millones en todo el mundo que luchan por la libertad y contra la injusticia.
La pobreza masiva y la repugnante desigualdad son terribles flagelos de nuestros tiempos, tiempos en que el mundo alardea de adelantos impresionantes en ciencia y tecnología, en la industria y la acumulación de riquezas.
Vivimos en un mundo en el que los conocimientos y la información han avanzado a pasos agigantados, sin embargo millones de niños no van a la escuela. Es un mundo de grandes promesas y esperanzas. Pero también es un mundo de desesperanza, enfermedad y hambre.
La eliminación de la pobreza no es un gesto de caridad. Es un acto de justicia. Es la protección de un derecho humano fundamental, el derecho a la dignidad y a una vida decente. Mientras persista la pobreza, no habrá verdadera libertad.
La primera es garantizar la justicia en el intercambio comercial. He dicho anteriormente que la justicia en el intercambio comercial es una manera verdaderamente útil en que los países desarrollados pueden demostrar su compromiso de lograr que se ponga fin a la pobreza en el mundo. La segunda es poner fin a la crisis de la deuda de los países pobres. La tercera es prestar cuanta ayuda sea posible y velar por que esa ayuda sea de la más alta calidad.
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